Una cena antes de una cita no es un trámite: es la parte en la que se decide si la noche va a ser cómoda o va a ser rara. Estos son los barrios a los que mandamos a la gente cuando pregunta, todos a un trayecto corto del ático.
Sants y Hostafrancs
Barrio de vecinos, no de turistas: bares de toda la vida alrededor del mercado y de la Creu Coberta, cocina de mercado y precios de barrio. Es la opción si vienes en tren o del aeropuerto y no quieres dar vueltas.
Poble-sec
La calle Blai es para tapas de pie y ruido; las calles de alrededor, en cambio, tienen sitios pequeños donde se cena a las diez sin prisa. Reserva siempre, incluso entre semana.
Lo que de verdad importa
No es la carta. Es que haya espacio entre mesas, que la música se pueda tapar con la voz y que se pueda pagar sin llamar la atención. Con esas tres cosas, cualquier sitio vale.